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Perros de asistencia entrenados para ayudar a discapacidtados

Discapacidad y perros de asistencia

Los perros de asistencia, son aquellos que han recibido entrenamiento para que puedan ayudar a personas con discapacidad. Además de realizar una decena de habilidades, el perro de asistencia supone un excelente apoyo psicológico.

Los perros de asistencia están entrenados para recoger cosas del suelo, tirar de la silla de ruedas, apagar y encender luces, marcar una llamada telefónica de emergencia (pregrabada en un pulsador grande), además emiten un ladrido de aviso, pueden abrir o cerrar cajones y sacar algo que se le indique, abrir o cerrar puertas y también despertar al dueño.

El perro de asistencia recibe un adiestramiento diferente para cada tipo de discapacidad al que será destinado.

Por lo general se llaman perros de asistencia a todos aquellos que ayudan al hombre en labores concretas: perros de rescate, perros que buscan y localizan drogas y explosivos, perros-guía para ciegos, perros pastores, perros de defensa, guardianes, de caza, de trineo, etc.

En este reportaje vamos a ocuparnos de los perros de asistencia que ayudan a facilitar la vida cotidiana de personas sordas o con distintas discapacidades como paraplejia, tetraplejia o esclerosis. Gracias a instituciones como AEPA (Asociación Española de Perros de Asistencia), se entrenan específicamente canes para que realicen esta importante función, con frecuencia menos conocida que las que desarrollan otros perros de asistencia.

Esta institución forma parte de la recientemente creada Coordinadora Nacional de Asociaciones de Animales de Asistencia y Terapia (CONAT), formalizada en junio del 2000 con la participación de la Asociación Proyecto Animal, la Asociación Nacional de Terapia con Animales ( ANTA) y la Asociación Mensajeros de la Paz. Según informaron de AEPA , “los objetivos generales de la Coordinadora son homogeneizar los respectivos trabajos y dar a conocer este mundo de animales de ayuda en España”.
Desde AEPA nos comenta Cristina que, “el perro puede tener mucha importancia como apoyo psicológico; ofrece cariño, juego, compañía… Además otra consecuencia positiva es que el dueño, al tener que salir a la calle más a menudo, se relaciona más, sobre todo con otros dueños de perros(;-). También mejora la calidad de los momentos de ocio, se hace más ejercicio, etc… Y evidentemente un perro de asistencia también ofrece ayudas concretas para la vida diaria”.
En algunos países de Europa y en EEUU las asociaciones de perros de asistencia llevan ya algunos años funcionando, en España este tipo de trabajo está aún introduciéndose y hay muy pocos adiestradores profesionales para esta labor con experiencia, salvo los preparadores de perros-guía. Desde AEPA se intenta promover que los perros de asistencia se popularicen, y que sus usuarios disfruten de los mismos derechos que los usuarios de perros guía.

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Las razas más adecuadas para realizar este trabajo son los labradores, el golden retriever, el cruce de ambos, el pastor belga malinois y el pastor alemán (estos dos últimos muy apropiados para personas sordas). El proceso de selección se hace igual que para los perros-guía (preferiblemente con una línea de cría). No hay preferencias en cuanto a sexo, pero todos los perros de servicio deben ser castrados sean hembras o machos..

Los perros deben tener una conducta adecuada por lo que es preciso que reciban un adiestramiento de obediencia adaptada al usuario. Es importante que obedezcan sin cometer fallos. Después se le enseñan las habilidades específicas procurando que el perro se divierta y le guste trabajar. Esto se consigue recompensando al perro (con comida, juego, caricias), cuando realiza correctamente un ejercicio. En AEPA aseguran que el periodo de adiestramiento puede durar alrededor de seis meses incluyendo el proceso de adaptación al usuario. Este tiempo depende del perro, de las habilidades que necesite el usuario, etc.
El proceso no termina con la adaptación del perro al usuario sino que requiere unas sesiones de mantenimiento sin las cuales el perro podría ir perdiendo su eficacia. Hay dos tipos de mantenimiento: el que debe realizar el usuario solicitando conductas a su perro y premiándoselas, y el que debe llevar a cabo periódicamente el adiestrador para “afinar” al perro. Como referencia se deben hacer de dos a cuatro sesiones anuales.

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Recientemente ha culminado su proceso de adiestramiento y adaptación “UVA” una perra que estuvo de alumna bajo la tutela de AEPA durante 10 meses. Nos comentaba Cristina que “durante esos meses la adiestramos para una persona sorda; Uva vivió con mi marido y conmigo, es una perra fabulosa, nos acordamos mucho de ella y la echamos mucho de menos como es lógico. Los adiestramientos los hacemos todos juntos para poder ver los fallos y encontrar soluciones entre todos, pero básicamente Uva fue adiestrada por Ana y por mí. Raúl, el dueño de Uva, tuvo que hacer varias sesiones de preparación y acoplamiento con nosotros. Vino varios fines de semana a mi casa. Cuando no estaba en mi casa, le seguiamos escribiendo cartas para que estudiara la forma correcta de “usar” a Uva. Un buen adiestramiento no sirve de mucho si el usuario no sabe cómo manejar al perro. Esto duró unos 4 ó 5 meses. Poco a poco Raúl fue aprendiendo a manejar a Uva, a la vez que se hacía su amigo y la perra estaba a gusto con él. Así que el 4 de junio se la entregamos después de asegurarnos que todo iba a salir bien.

Los primeros días Raúl nos decía que Uva se mostraba nerviosa, tuvo algunas dudas que le resolvimos por correspondencia y todo se arregló. La ultima carta que hemos recibido de Raúl es que todo va bien. Ahora está de vacaciones y no creemos que trabajen mucho, así que quizás en septiembre debamos hacer un pequeño reciclaje.

La máxima preocupación de Raúl es poder llevar a Uva a todas partes, le hemos dado un carnet y un certificado, pero sabemos que las leyes en España aún no están preparadas para admitir el acceso de este tipo de perros a lugares públicos y/o privados. Raúl quería a Uva sobre todo porque vive solo y quería que el perro le avisara de ruidos fuera de la casa y del despertador. Uva lo cumple muy bien.

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