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Lesión medular y nutrición consejos útiles

 Nutrición en la lesión medular

Uno de los pilares de la buena salud es la nutrición, sin importar que esté pasando en los sistemas de su organismo. Mientras permanezca hospitalizado es probable que todos estén preocupados por tu peso, que si estás muy delgado   o demasiado gordo, pero seguramente nunca  te verán en el peso correcto.

Hay buenas razones para esto. Si tienes una contextura muy delgada e ingieres una dieta pobremente equilibrada, no te aportará las energías para enfrentar un día arduo y riguroso de terapia. Si estás algo subido de peso te  resultará mucho más difícil moverte y realizar las transferencias. Si cuentas con más carne en donde no debes,  tendrás más irritación en la piel.

Debes empezar por hacer una comparación entre tus hábitos dietéticos actuales con los hábitos anteriores a tu lesión.

Una Dieta Bien Equilibrada

Una dieta bien equilibrada incluye:

Proteínas (2-3 raciones por día) de carne roja, pescado, carnes de aves, huevos (y otros productos lácteos si le es posible), frijoles y nueces, almendras o castañas.
Minerales y vitaminas provenientes de frutas y verduras para mantenerlo brioso y saludable (2-5 raciones por día, incluyendo una verdura amarilla y una verde, y alguna fruta rica en vitamina C, como los cítricos) y
Alimentos poco digeribles (6-11 raciones por día) de panes de grano entero y cereales, arroz, patatas, avena, harina de maíz, etc.
Abundantes Líquidos

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Consideraciones Dietéticas en los Lesionados Medulares (LM)

Proteínas – Usted puede necesitar aumentar la cantidad de proteínas que ingiere para ayudar a prevenir el deterioro de tejidos o músculos que pueden ocurrir en las lesiones espinales, fiebres, o cirugías. Al menos 2 raciones (de 4 onzas cada una) de una comida rica en proteínas debe consumirse todos los días.

Para limitar la grasa saturada y el colesterol en su dieta, evite las comidas fritas. Elija carnes magras, leches y productos lácteos, que son bajos en grasas. Además de la carne, las aves y el pescado, otras fuentes excelentes de proteínas son: el queso, la leche, el yogurt, las sardinas y los frijoles.

Minerales y Vitaminas – Usted puede necesitar aumentar la cantidad de frutas y verduras que consume.

Excelentes fuentes de minerales y vitaminas son:

La lechuga, zanahorias, manzanas, etc.
Las ciruelas, albaricoques, guayabas, cítricos, etc.

Alimentos poco digeribles – Usted también puede necesitar aumentar la ingestión diaria de fibra dietética para promover un funcionamiento normal del intestino y prevenir el estreñimiento y las diarreas. Los panes integrales de granos y cereales, frutas frescas y verduras proporcionan la fibra esencial para su dieta.

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Fuentes excelentes comprenden a:

  • Las comidas de granos enteros, como el trigo entero y otros panes oscuros, panecillos, pastas o galletas; el salvado, la harina de avena, el trigo, y otros cereales; la harina de maíz, arroz castaño, la cebada entera, el mijo, las palomitas de maíz, etc.
  • Las frutas frescas y los vegetales (incluyendo la cáscara) y las ensaladas variadas.
  • Los frijoles secos cocinados y guisantes.
  • Sin embargo, si usted está en un régimen de líquidos restringidos, no debe consumir cantidades altas de fibra dietética porque esto probablemente le provoque estreñimiento.

Líquidos – La cantidad de líquidos que usted bebe es importante. Los fluidos son necesarios para prevenir la deshidratación y mantener el buen funcionamiento de sus riñones y vejiga; para prevenir infecciones urinarias y la formación de piedras. Es recomendable beber líquidos, como el jugo de arándano agrio, para mantener su orina ácida (pH bajo).

Si su doctor ordena una dieta especial, puede buscar instrucciones autorizadas con un dietista.

Fuente: aclifim.sld.cu