Saltar al contenido

Degeneración Macular asociada a la edad

La degeneración macular asociada a la edad es una enfermedad de la vista, afecta a la visión central y aguda, es una de las causas más frecuentes de perdidas de la visión en personas mayores de 60 años. Esta enfermedad afecta la mácula, que es la parte del ojo que permite ver los detalles con claridad. No provoca dolor pero va matando progresivamente las células de la mácula, en algunos casos el avance es tan lento que el paciente no nota los cambios en la vista. Otros casos el avance es tan rápido que puede conducir a la pérdida de la visión de amos ojos.

Como sólo se ve afectado el centro de la visión no siempre se acude al especialista, pero la enfermedad puede limitar mucho las actividades de la vida diaria, impidiendo realizar aquellas que requieran una visión fina central, como leer, conducir, etc.

La mácula es una pequeña área en el centro de la retina que se utiliza para mirar las cosas con más detalle. Es la zona de la retina que se utiliza para leer

y en ella se enfocan los objetos a los que miramos para verlos con todos sus detalles y distinguir sus colores, sobre todo en condiciones de buena iluminación. El resto de la retina es responsable de la visión nocturna y la visión periférica.

Causas.- La degeneración macular ocasiona diferentes síntomas en cada persona. Puede que al comienzo de la enfermedad sea imperceptible, sobre todo cuando la degeneración se produce en un solo ojo mientras que el otro se mantiene sano por mucho tiempo. Una rápida pérdida de la visión central es síntoma frecuente de que la persona padece de degeneración macular en ambos ojos.

TE PUEDE INTERESAR  Mira el cortometraje de León Giego y artistas con discapacidad "Mundo Alas"

En la cotidianidad podemos encontrar indicios de este enfermedad, como: líneas rectas que se ven distorsionadas, ver palabras borrosas, problemas para detallar y áreas oscuras o vacías en el centro de la visión.

Tipos de degeneración macular relacionada con la edad

Seca o atrófica.– Esta es el tipo de DMAE que más frecuente y se asocia con pequeños depósitos amarillos en la mácula que se llaman drusas. Presenta pérdida visual gradual y lenta. Si la DMAE seca afecta sólo a un ojo puede que los síntomas no sean notorios. Este tipo de degeneración macular no tiene ningún tratamiento eficaz y tan sólo puede frenarse su evolución para que no se pierda la visión por completo.

Húmeda o exudativa.-La degeneración macular asociada a la edad de tipo húmeda es la menos común y la más agresiva. Se desarrolla con la formación de vasos sanguíneos anormales en la parte posterior del ojo y cuando estos empiezan a presentar fuga líquida; ocasionando distorsión de la retina. Una de las posibles causas de esta forma de la enfermedad es la falta de oxígeno en la retina, que provoca un proceso de angiogénesis. El tratamiento suele ser cirugía láser o, recientemente, el uso de fármacos antiangiogénicos inyectados directamente en el ojo como el ranibizumab. Este fármaco además de frenar la enfermedad pueden aportar mejoría significativa en determinados casos. Actúa inhibiendo el factor de crecimiento de vasos sanguíneos, la proteína VEGF.

TE PUEDE INTERESAR  HandiBook Red Social para personas con discapacidad y sin ella

Diagnóstico.- En caso de padecer algunos de los síntomas descritos anteriormente debería visitar a un oftolmálogo. Aun así existen el conocido test de la rejilla de Amsler que puede resultar de ayuda para diagnosticar esta enfermedad. El un diagnóstico precoz es fundamental para minimizar las consecuencias de la DMAE. Será el oftalmólogo especialista en retina el que indicará las pruebas más apropiadas para catalogar la enfermedad. Entre ellas la angiografía fluoresceínica y angiografía con verde de indocianina así como la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT) que permitirán determinar la extensión y el carácter de la lesión y el tratamiento más idóneo.

Tratamiento.- Hasta hace poco no existía un tratamiento eficaz de esta enfermedad degenerativa. Desde hace unos años disponemos de unos fármacos denominados antiangiogénicos, que inyectados en la cavidad vítrea, se unen a los receptores del VEGF (del inglés: Vascular Endothelial Growth Factor = factor de crecimiento del endotelio vascular)inhibiendo el proceso de angiogénesis. Existen comercializados tres principios activos: bevacizumab, ranibizumab y pegaptanib. Con ellos se consigue estabilizar e incluso mejorar la agudeza visual en un porcentaje de estos pacientes, si bien en otros se sigue deteriorando la función visual.

Ver más sobre Enfermedades Degenerativas aquí