Autismo, El lenguaje y la comunicación en el niño autista

Los trastornos de comunicación forman parte del espectro autista y se le debe prestar mucha importancia a las alteraciones que se manifiestan en el lenguaje y la comunicación.

En las personas con autismo el lenguaje puede ser variable, puede haber ausencia total de lenguaje, como una alteración en el lenguaje (ecolalia), o bien, un lenguaje sofisticado pero con algunas alteraciones o incongruencias pragmáticas.

En lo que respecta a la adquisición del lenguaje en el Espectro Autista, se pueden distinguir tres niveles:

  • Personas autistas que no desarrollan ningún tipo de lenguaje oral.
  • Personas autistas que adquieren lenguaje con retraso, tanto en la comprensión como en la expresión.
  • Personas autistas cuyos lenguajes presentan anomalías tales como: ecolalia, trastornos pragmáticos, alteraciones de la prosodia, o del uso idiosincrásico de determinadas palabras.

Si bien no existe ningún síntoma lingüístico específico que sea exclusivo del autismo, es notable que dentro del desarrollo del lenguaje, los componentes relacionados con la pragmática, la semántica, y la prosodia se encuentren más afectados que los componentes referidos a la fonología y la morfosintaxis.

Con respecto a la alteración en la comunicación de los autistas, va mucho más allá de una mayor o menor competencia en el lenguaje oral, y se centra básicamente en el componente pragmático (es el conjunto de reglas que gobiernan el uso del lenguaje en un contexto social). Es por esto, que se puede plantear un doble objetivo terapéutico: proveer al niño de un código que le permita comunicarse; y enseñarle a hacer un uso adecuado de este código en el medio social en el que vive.

La meta de este doble objetivo terapéutico será enseñarle que la comunicación, en sus diversas manifestaciones, constituye una herramienta útil para introducir cambios en el entorno.

Estimulación Temprana de la comunicación en niños autistas de 2 a 3 años.

Considerando que la comunicación es el acto de transmitir un mensaje a otra persona, los niños autistas se caracterizan por un déficit en la habilidad para comunicarse, y se diferencian de otros problemas en la adquisición del lenguaje, en que generalmente no presentan ningún tipo de iniciativa, no se comunican espontáneamente tanto verbal como no verbalmente.

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En la convergencia de métodos conductuales y psicolingüístas se están logrando modelos de comunicación efectiva, la expresión de intenciones comunicativas, el empleo espontáneo y funcional del lenguaje; teniendo presente que la comunicación es un proceso que se va construyendo en base a formatos básicos de interrelación personal, percepción de contingencias, anticipación, predicción de conductas instrumentales, hasta llegar a una competencia comunicativa, manifestada en esquemas de comunicación intencional.

De acuerdo a lo manifestado el lenguaje es un producto de la comunicación.
En el niño autista se presentan dos niveles de comunicación.

  • El proceso de comunicación está intacto y el producto está alterado.
    La alteración en el proceso previo a la comunicación de niveles pre-lingüísticos y, por lo tanto, el producto.

El presente trabajo está enfocado a la estimulación y desarrollo de las habilidades pre-lingüísticas, trabajo que se ha realizado en conjunto con la familia de niños entre 2 a 3 años en el Centro de Tratamiento de trastornos de la comunicación Leo Kanner Santiago de Chile, durante 8 años.
Antes de que el niño aprenda a comunicarse, desde aprender a prestar atención a los objetos y a las personas, a sentarse y atender por breves períodos de tiempo, a jugar de un modo adecuado con los juguetes, a imitar y a utilizar gestos y sonidos.

Las actividades enunciadas a continuación ayudarán a estimular las habilidades pre-lingüísticas.

Materiales.

Utilización de balones, cordel, pintura, títeres, burbujas, instrumentos musicales (tambor, metalófono, arquín, palo de agua) (objetos cercanos a su diario vivir)

  • Atender y sentarse.
    Estimular al niño a prestar atención a los sonidos, las voces y los objetos, es el primer paso en el aprendizaje de la comunicación.
  • Imitación motora.
    La imitación es un modo efectivo y natural de aprender, sin embargo hay algunos niños a los que hay que enseñar a imitar. Es más fácil imitar acciones que sonidos, dado que su mamá o terapeuta puede ayudarlo físicamente y a través de los instrumentos el niño pequeño puede ir imitando y su utilización es estimulante, ya que el estímulo para el niño es el sonido.
  • Imitación de sonidos.
    Su estimulación puede comenzar a iniciarse imitando sus propios sonidos, es decir repetir sonidos que el niño ya sabe.
  • Permanencia de los objetos.
    Es ir estimulando en el niño la idea de que un objeto existe aunque no pueda verlo en ese momento.
    Estimulando esta función con objetos de apego, que son importantes para él. (Su biberón, alimentos que le agradan. Etc.)
    Juego funcional.
    Antes de que el niño comprenda el nombre de un objeto, debe tener oportunidad de explorar y aprender que los distintos objetos tienen propósitos diferentes, por ejemplo: se toca un instrumento no se tira o arroja, o se juega con la pelota.
  • Estimular al niño a jugar adecuadamente con cada objeto o juguete ayudándole físicamente su mamá o terapeuta. (elegir una cantidad de 2 a 3 objetos)
  • Esperar su turno.
    Para aprender a comunicarse, un niño de aprender muy temprano a esperar su turno en un dialogo aunque estos estén compuestos solo de gestos o sonidos, siguen secuencias en que se alterna el turno con otras personas.
    Su estimulación se puede realizar a través del juego con instrumentos u objetos como pelotas, colocando bloques, formando torres, etcétera, en que la mamá o terapeuta va alternando turnos con el niño, ayudándolo físicamente si no puede hacerlo solo hasta que él va percibiendo la actividad.
  • Comunicación intencional.
    Antes de que un niño comience a usar palabras para comunicarse, no solo debe tener una razón para hablar sino también formas de expresar sus necesidades y deseos. Comienza a darse cuenta de que su conducta tiene un valor comunicativo y puede ser utilizada positivamente para lograr resultados. Generalmente el niño autista comunica sus necesidades y deseos inmediatos a través del llanto o instrumentalizando al adulto.
    Para estimular la función se puede ayudar al niño tomando su manita para que nos muestre señalando (Declarativo) con el dedo lo que desea y a la vez verbalizarle el objeto que desea.
    De esta forma se está estimulando el señalar a través del gesto y el pedir verbalmente y puede lograrlo.

  1. patricia dice:

    BUENAS TARDES ME IMFORME DE USTEDES A TRAVES DE SU PAGINA DESEO RECIBIR IMFORMACION REFERENTE A NIÑOS CON AUTISMO PARA NIÑOS DE 6 AÑOS CORDIALMENTE PATRICIA.

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