ante esas frases del presidente de la Confiep, cuando sostiene que el porcentaje obligatorio de discapacitados «casi» va a quebrar a las empresas privadas, ya me gustaría ver a Humberto Speziani padeciendo de alguna discapacidad y sin ser propietario de empresa alguna, ver como se las resuelve para vivir y desenvolverse en un mundo diseñado solamente para personas «sanas» buscando empleo, conduciendo su silla de ruedas y siendo rechazado por los jefes de personal quienes nisiquiera se tomarian la molestia de mirar su curriculo.
Saludos: Leonardo Loayza Díaz (discapacitado)

Responder