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Crea brazo robotico para retomar actividades laborales

Crea brazo robótico para retomar actividades laborales. Rafael Sanguino es un venezolano de 32 años y desde el 20 de mayo del año 2012 su vida dio un cambio para siempre. un terrible accidente mientras manejaba su motocicleta en la autopista Francisco Fajardo, a la altura de San Martín en sentido oeste, que le causó fracturas múltiples en las piernas, los órganos internos dañados y la mutilación de su brazo.

La noticia de que sería padre le dio un nuevo sentido a su vida, al regresar de la muerte, como el mismo dice, pues tenía una misión que cumplir, ver nacer a su hijo y luchar por su salud.

Luego de pasar un año en silla de ruedas, Ángel Rafael apenas está volviendo a caminar. Durante todo ese tiempo estuvo recibiendo tratamientos médicos en el Hospital Miguel Pérez Carreño. Está empezado en volver a su actividad laboral. LEjos de lamentarse y ahogarse en el dolor sufrido, a los tres meses del accidente donde perdió su brazo, diseñó un brazo robótico para retomar su actividad laboral, la reparación de celulares.

Crea brazo robotico para retomar actividades laboralesExplicó que con su experiencia como dibujante comenzó a preparar bocetos de la prótesis electrónica de trabajo para personas con desarticulación del humero y logró construirla con apoyo de su tío Brunel Rodríguez, quien es ortoprotecista. Actualmente, hace el papeleo para patentarla.

Esta prótesis tiene una prensa que funciona de manera electrónica como una mano que lo ayuda a sujetar objetos, también lupa para amplificar la imagen del celular o cualquier artículo que esté reparando. La idea es depender lo menos posible de ayuda externa y retornar lo más eficiente posible al mercado laboral.

Sanguino, ahora tiene otro objetivo, construir un brazo que tenga una mano y dedos, funcional y estético.

Desde que era niño, ha tenido el don de la inventiva, facilidad para dibujar, conocimientos de computación, electrónica y lo más importante, las ganas de seguir adelante por su hijo Samuel Arturo, su esposa Yoice Villareal, sus padres, hermanos y familiares.

“El nuevo brazo se fabricaría con materiales nacionales, no le envidiaría nada a prótesis electrónicas extranjeras. Con este proyecto tecnológico se ahorraría dinero al estado y al usuario”, dijo Sanguino.

Crea brazo robotico para retomar actividades laborales

Con ayuda de su tío

No tenía conocimientos en la fabricación de prótesis, pero sí un tío técnico ortoprotesista a quien le preguntó si podía llevar adelante su prototipo con electrodos y herramientas, elementos que se le ocurrió incluir gracias a su experiencia profesional. Su tío, Brunel Rodríguez, tomó materiales que le habían sobrado de otras prótesis y desarrolló, no sin dudas acerca de su efectividad, el proyecto de su sobrino, al que éste después adaptó unos sensores que se activan con el movimiento de su clavícula. Al “brazo” que usa casi exclusivamente para trabajar, también le fueron instaladas unas pinzas, una lupa y una prensa con la que puede sostener objetos, como un teléfono móvil, uno de los productos que normalmente “opera” en su día a día laboral. Después del accidente los psicólogos me decían que me tenía que dedicar a otra cosa”No puedo decir que trabajo mejor que antes, esta ingeniería es insustituible”, dijo señalando la mano de carne y hueso. Lamenta que antes reparaba seis celulares por día, y ahora hace cuatro, algo que, de todas formas, no le quita el sueño pues no ha salido de los estándares generales. “Después del accidente los psicólogos me decían que yo me tenía que dedicar a otra cosa porque con un brazo no podía hacer lo que hacía, pero esto es lo que yo amo hacer, darle vida otra vez a productos electrónicos”, comentó.

Su brazo robótico

El último brazo robótico, con casi doce funciones, estaba “casi listo” para el momento de la entrevista y ahora acaba de recibir una prótesis “de verdad” fabricada en Inglaterra, que le fue entregada por el sistema de salud público de Venezuela que piensa usar para su vida fuera del espacio laboral. “Esta prótesis que hoy llevo la manejo con un motor de corriente directa, el otro lo voy a manejar con servomotores y eso quiere decir que con cada orden que yo le codifique girará justo en el momento que yo le diga y hacia donde”, explicó. No asegura que se vaya a dedicar a hacer prótesis de ahora en adelante, pero sabe que tampoco puede parar una maquinaria que ya encendió. “Yo estoy haciendo estas especies de prótesis para mí, pero si algún día alguien quiere que yo le haga una, con los ojos cerrados se la hago y se la adapto a su manera de vivir, a su trabajo, para ayudarlo”, señala. Antes del accidente Sanguino tenía varios planes que incluían independizarse y montar su propio negocio y además estaba haciendo audiciones para actuar en una película pues también es actor. Ahora sus proyectos cambiaron y mientras trabaja en la tienda de productos electrónicos, también dedica tiempo a montar sus prototipos y se ocupa de Samuel, su bebé que ya tiene cinco meses. “Yo espero recuperarme lo suficiente para hacer otro proyecto que tengo en papel que es una silla de ruedas más eficiente que la que existe, con más funciones, y se la voy a donar a un muchacho que la necesita”, relató el técnico, que ha tenido la oportunidad de conocer a decenas de personas con discapacidad durante su recuperación.

Ángel Rafael y su familia agradecen el apoyo recibido de distintos entes del Gobierno y empresa privada desde el momento en que sufrió el accidente. Sin embargo, requiere de mucha colaboración para lograr la nueva prótesis. Para comunicarse con él escribir a angel80307@gmail.com

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