Lesión medular e infecciones urinarias

Las infecciones urinarias

Las personas con alteraciones en el funcionamiento vesical debido a un desorden neurológico o traumatismo congénito o por enfermedad, que sufran de infecciones urinarias pueden atravesar ciertos problemas tanto en el diagnostico o en su tratamiento.

Las infecciones urinaria en un aparato urinario normal es mas infrecuente debido a que la micción funge de sistemas de defensa contra la colonización de bacterias, mientras que una mala evacuación vesical favorece al crecimiento de bacterias en la orina que finalmente resulta ser uno de los mejores medios de cultivo para ellas.

Una infección urinaria no tratada o tratada inadecuadamente puede llevar a graves complicaciones como infección en los riñones (pielonefritis), o a que las bacterias lleguen a la sangre (sepsis) y en otras ocasiones a falla en el funcionamiento de los riñones. Las infecciones urinarias son una causa frecuente de insuficiencia renal en las personas con vejiga neurogénica, por esto el diagnostico temprano y el tratamiento correcto son fundamentales en los pacientes con vejiga neurogénica.

Riesgos de infección en vejiga neurogénica

En la vejiga neurogénica existen condiciones inherentes a la misma enfermedad vesical que condicionan los riesgos para las infecciones tales como, la sobredistensión vesical, reflujo de orina desde la vejiga a los riñones, cálculos, y la manipulación de la vía urinaria (sonda permanente, cateterismo vesical intermitente, colectores externos, etc.)

Factores que favorecen a las infecciones urinarias

En las personas sometidas a cateterismo (sondaje) vesical existen una serie de factores que favorecen las infecciones urinarias:

1. Contaminación perineal y uretral. La adecuada limpieza de la zona evitará que las bacterias sean arrastradas desde allí hacia la uretra y la vejiga.

2. Contaminación de la sonda. Por esta razón siempre se debe emplear sondas estériles.

3. Traumatismo de la uretra. El empleo de sondas de calibre inadecuado o una mala técnica en el paso de estas aumenta el riesgo de colonización y de estrechez uretral, también el material de algunas sondas favorecen lesiones en la mucosa de la uretra, siempre será mejor la silicona que el látex.

4. Duración del sondaje. A mayor tiempo de permanencia de la sonda mayor será el riesgo de colonización de bacterias e infección.
También es mas frecuente las infecciones en personas portadoras de sondas mayores de 50 años y de sexo femenino.

Síntomas

Los síntomas de las infecciones urinarias en la vejiga neurogenica generalmente difieren de aquellos con vejigas normales, es muy importante aprender a diferenciar estos síntomas para consultar a tiempo y recibir un tratamiento oportuno: entre los principales síntomas están:

1. Dolor. En aquellas personas con dolor neuropático asociado a su enfermedad, notaran una exacerbación en la intensidad de este. En las personas con lesiones incompletas es frecuente sentir ardor uretral o dolor suprapubico.

2. Síntomas gastrointestinales. Es posible sentir nauseas, vomito, disminución del apetito o distensión abdominal.

3. Espasticidad. El incremento de la espasticidad es frecuente cuando hay infección urinaria.

4. Disrreflexia autonómica. Se presenta principalmente en las personas con lesiones medulares por encima del nivel neurológico D6. Se pueden acompañar de dolor de cabeza, sensación de calor en la cara, sudoración excesiva y escalofríos. En los casos mas severos le elevación de la presión arterial puede producir daño cerebral por hemorragia.

5. Fiebre. Que con frecuencia se acompaña de escalofríos.

6. Cambios en la orina. La orina puede tomar un aspecto turbio y olor fétido.

Diagnostico de las infecciones urinarias en personas con vejiga neurogénica

Siempre deberá ser confirmado por medio del urocultivo con su respectivo antibíograma que determina la sensibilidad o la resistencia del germen aislado a los diferentes antibióticos. Es importante tener en cuenta una correcta toma de la muestra de orina, con el adecuado lavado de los genitales previo a la misma, es ideal aunque no definitivo la recolección de la primera orina de la mañana que se encuentra mas concentrada, en personas que portan sonda permanente o colector externo la muestra no debe ser tomada de la bolsa recolectora.

Adicional al urocultivo, la búsqueda de otros factores facilitadotes de las infecciones es fundamental en la vejiga neurogenica, para disminuir la frecuencia de estas. El urólogo determinará si es necesario complementar con estudios de rayos X, ecografía o urodinamia para definir la presencia de condiciones asociadas que requieran tratamiento adicional.

Tratamientos

El tratamiento antibiótico se debe iniciar tan pronto como sea posible e idealmente después de haber tomado la muestra de orina para el cultivo. Una vez se conozca la bacteria causante de la infección se harán las respectivas modificaciones al tratamiento según la sensibilidad antibiótica reportada.

Medidas de prevención

Existen unas medidas generales que pueden ayudar a prevenir el ingreso de bacterias a las vías urinarias tras la utilización de sondas:

1. Técnica de inserción de la sonda. Si se va a dejar una sonda permanente es fundamental llevarlo a cabo con una técnica aséptica, que incluya el empleo de guantes estériles, y el lavado de toda la zona perineal y del orifico externo de la uretra (meato). En el caso del cateterismo intermitente se ha demostrado que con el lavado adecuado de las manos y del meato uretral se puede prevenir el riesgo de infección. Es importante el empleo de un buen lubricante para la sonda y si este contiene Xilocaina u otro anestésico es mejor pues ayuda a relajar el esfínter de la uretra para facilitar el paso de la sonda.

2. Elección de la sonda. Se deben emplear sondas de calibre no mayor al 14 para evitar las lesiones uretrales, y si son sondas permanentes que estarán por mas de 7 días se recomiendan las de silicona que producen menor reacción inflamatoria que las de látex.

3. Sondas Permanentes. En aquellos pacientes que llevan sonda permanente, la bolsa siempre debe encontrarse localizada por debajo del pubis, para evitar el reflujo de orina hacia la vejiga. Es importante mantener un volumen de orina diario por encima de los 2 litros. Se recomienda también la acidificación de la orina con Vitamina C, jugos de frutas cítricas como limonada o arandanos.

4. Sondaje o cateterismo vesical intermitente. Es el método ideal para conseguir el vaciamiento de la vejiga en la mayoría de personas con vejiga neurogenica. Están claramente demostrados sus beneficios frente al sondaje permanente, en cuanto a la frecuencia de las infecciones urinarias, incidencia de cálculos urinarios, etc. Durante los primeros días después de una lesión medular se empleará la sonda permanente pero el cateterismo intermitente se deberá iniciar lo mas pronto posible y el paciente y sus acompañantes deben recibir el entrenamiento adecuado para realizarlo de la manera mas correcta. Es importante la preparación higiénica de las manos antes de manipular la sonda y la buena lubricación de esta. Entre mas tiempo transcurra entre un sondaje y el siguiente se aumenta la probabilidad de proliferación de bacterias y desarrollo de infección, por esto en las personas en las cuales el vaciamiento vesical depende 100% del sondaje los cateterismos se deben llevar a cabo con intervalos de 6 horas como mínimo, si la toma de líquidos no ha excedido lo usual del día de lo contrario la frecuencia se debe aumentar.

5. Colectores Externos. Si la persona emplea un colector externo para manejo de su vejiga neurogenica y no realiza cateterismos vesicales, se debe garantizar que la salida de orina desde la vejiga se realice a bajas presiones, esto por medio de un estudio urodinámico. Si las presiones con las que la orina sale de la vejiga son altas la persona estará en mayor riesgo de hacer infecciones urinarias recurrentes, reflujo vesicoureteral (la orina se devuelve de la vejiga hacia los riñones) e insuficiencia renal, entre otras complicaciones. Estas altas presiones se pueden disminuir realizando una esfinterotomía (cortar el esfínter de la uretra) o inyectando toxina botulínica (botox) en el esfínter y así la orina saldrá con facilidad evitando lo anterior.

Finalmente recordar que las infecciones urinarias son una de las enfermedades asociadas que con mas frecuencia se presentan en las personas con afectación neurológica vesical y que durante la evolución de las misma es casi improbable que la colonización bacteriana no ocurra en algún momento. Por lo mismo es de suma importancia que el paciente aprenda a reconocer los síntomas a tiempo para lograr un tratamiento oportuno, pero aún mas importante es aprender a manejar de la manera correcta los diferentes dispositivos y técnicas de vaciado vesical para disminuir los riesgos así como la visita periódica al urólogo para identificar otros factores asociados (cálculos, estrechez uretral, reflujo vesicoureteral) que requieran tratamiento y poder conservar una adecuada función de los riñones.

Fuente: http://www.lesionmedular.org

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