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Fibromalga Sindrome de Fatiga Cronica y Síndrome Postpolio ¿están relacionados?

La Fibromialgia, El Síndrome de Fatiga Crónica y el Síndrome Post-Poliomielitis; ¿Tienen alguna Relación?

Es muy cierto que existe coincidencias entre los síntomas de la fibromalgia, Síndrome de Fatiga Crónica) y el Síndrome PostPoliomielitis, y es también cierto que aquellas personas que sufren uno de estos padecimientos no están libres de sufrir alguno de los otros dos, pero no menos cierto es que estas patologías son  son perfectamente diferenciables entre sí, desde el punto de vista médico-clínico, por lo tanto no deben confundirse, considerarse, o tratarse, como una misma entidad patológica.

El  artículo que a continuación presentaremos ha sido elaborado por el Dr. Eufracio Téllez, quien, tras haber observado que hay quienes pretenden relacionar estas tres enfermedades, ha realizado un esfuerzo especial al estudiarlas a fondo y así deslindar relaciones entre unas y otras, con el objetivo de coadyuvar a que, tanto aquellos que las padecen, como sus médicos tratantes, tengan claro que se trata de diferentes entidades patológicas y por ende, es necesario llevar un tratamiento específico diferente, ya que una persona que reciba un tratamiento equivocado, podría agravar su condición.

Sergio Augusto Vistrain

La Fibromialgia. De esta enfermedad se desconoce la causa que la produce. Se presenta como fatiga y dolor muscular (mialgia), además de dolor peri-articular de partes blandas como son los tendones y ligamentos.

Los pacientes que la sufren presentan dolor muy semejante al que produce la artritis, pero en Ésta no hay inflamación de las articulaciones. La podríamos describir como un reumatismo de partes blandas. Existen, según los reumatólogos, 18 puntos específicos de presentación del dolor (ver fig. 1). Si lo encuentran en 11 de estos puntos, entonces se puede hacer el diagnostico de fibromialgia.

Fibromalgia
Fibromalgia

Figura 1. Puntos de hipersensibilidad de la fibromialgia

Al revisar minuciosamente al paciente se descubren zonas muy sensibles al tacto y a la presión (puntos de hipersensibilidad). La presencia y el patrón de estos puntos, diferencian la fibromialgia de otras enfermedades. Estos puntos se encuentran en: base de cuello y parte superior del tórax (por debajo de clavículas), pliegue de codos, región inguinal y región rotuliana, todos estos en la cara anterior del cuerpo. Por la cara posterior están en la región occipital (nuca), base del cuello, región ínter-escapular, región lumbar y en la región de la articulación de la cadera. No hay signos de lesión neurológica. El dolor muscular es el síntoma más notorio y puede iniciar en cualquiera de estos puntos y luego generalizarse. Este dolor es descrito por el paciente como “ardoroso” o punzante y se acompaña de rigidez e hipersensibilidad y puede variar según la hora del día, el clima, los patrones del sueño y el estado psicológico del paciente.

Por lo general el aspecto físico de estos pacientes es saludable. Suelen reportar fatiga, de moderada, a severa, una disminución de resistencia al esfuerzo y trastornos del sueño que van desde el insomnio, sueño superficial, hasta dormir mucho, los investigadores consideran que estos trastornos en el sueño, pudieran ser una posible causa del la fibromialgia.

Los cambios de humor como tristeza, decaimiento, ansiedad y dificultad para concentrarse son comunes. Las migrañas y dolores de cabeza son muy comunes también, así como el dolor abdominal, periodos de diarrea-estreñimiento (colon irritable), irritabilidad de vejiga y urgencia urinaria.

La fibromialgia no se puede diagnosticar a través de exámenes de laboratorio; las radiografías, los exámenes sanguíneos, las biopsias de músculo y la electromiografía, son normales.

El Síndrome de Fatiga Crónica. Esta enfermedad se caracteriza por una fatiga severa y prolongada que se presenta sin causa aparente y que no cede con el reposo.

Investigaciones recientes indican que pudiera tratarse de un proceso inflamatorio en las interconexiones del sistema nervioso, del tipo de respuesta inmune, o un proceso auto-inmune. Aunque se desconoce la causa exacta, hay quien supone, por algunos hallazgos en las investigaciones, que se debe a infecciones virales como al virus de Epstein-Barr o al virus del herpes humano 6 (VHH6). En los exámenes de laboratorio no es raro encontrar un aumento de los glóbulos blancos que muestran formas activas de estos virus. En la imagen de resonancia magnética se puede observar destrucción de alguna parte de las células nerviosas (desmielinización de los axones). Los síntomas son muy parecidos a los que se presentan en las enfermedades virales como son: dolor de cabeza, dolor muscular, fatiga, que se desarrolla en pocas horas o días, fiebre frecuente, dolor de garganta, hipersensibilidad en los ganglios linfáticos del cuello y axilas, debilidad y dolor muscular, dolor articular sin inflamación, trastornos del sueño, hipersensibilidad a la luz (fotofobia), irritabilidad, confusión y depresión. Estos síntomas pueden durar hasta 6 meses y no es raro que desaparezcan, aunque hay casos en que duran años o pueden presentarse en ocasiones de manera intermitente.

Globulos
Globulos

Figura 2. Presencia aumentada de glóbulos blancos en la sangre

El Síndrome Post-Poliomielitis. Sólo se enumeran aquí los aspectos que lo diferencian de los padecimientos antes descritos.

Para que se presente este síndrome es necesario haber padecido la poliomielitis, misma que deja secuelas y daño neuronal severo. Se presenta después de 15 a 40 años después de haberla padecido. Las secuelas van desde atrofia muscular, hasta deformidades en pie, piernas, brazos, columna vertebral y articulaciones.

El Síndrome Post-Poliomielitis es lentamente progresivo, y el paciente presenta debilidad muscular, atrofia y dolor en músculos (afectados y no afectados).

Cuando aparece este síndrome suelen aparecer lesiones no detectadas en el ataque original de polio. Hay cambios detectables en la electromiografía y la biopsia muscular (signos de reinervación-denervación), se detectan unidades motoras gigantes y clínicamente se pueden detectar las lesiones neurológicas, como la ausencia de los reflejos osteotendinosos.

Como verán después de este examen de las tres enfermedades, se trata de tres entidades patológicas diferentes, aunque en algunos síntomas se parezcan. Omití la forma de diagnosticarlos, su epidemiología, su pronostico y su tratamiento. Porque no fue el objeto de este estudio.

Por Dr. Jorge Federico Eufracio Téllez

Fuente: postpoliomexico.org

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