Saltar al contenido

Esclerosis Múltiple sintomatología evolución y tratamiento

Esclerosis Múltiple sintomatología evolución y tratamiento

La Esclerosis múltiple es una enfermedad generalizada que afecta al sistema  nervioso, la enfermedad se caracterizada por placas de inflamación, desmielinización y gliosis, que pueden afectar a todas las estructuras nerviosas del organismo. Desmielinización es un término utilizado para referirse a la destrucción de las fundas que revisten las fibras nerviosas, conocidas como vainas de mielina, que son imprescindibles para transmitir de manera correcta los impulsos nerviosos.

Gliosis es un término equivalente a decir un proceso de cicatrización similar al que se produce en las heridas que sucede en las placas de esclerosis múltiple.

Aproximadamente existen mas de dos millones y medio de personas afectadas por esta enfermedad en todo el mundo, y es la principal causa de discapacidad de origen neurológico en la población @dulta después de los accidentes.

La lesión característica de la esclerosis múltiple es la llamada placa, cuyo tamaño puede variar entre 1 milímetro y varios centímetro. En las placas suceden simultáneamente la inflamación, la desmielinización y el proceso de “cicatrización” llamado gliosis, aunque cada placa se encuentra en una fase distinta de evolución que las demás. La resultante de la evolución de las placas es la pérdida de axones (fibras nerviosas) que es a su vez la causa principal de la invalidez neurológica de los pacientes.

Las lesiones o placas pueden bloquear la transmisión del impulso nervioso a través de los nervios en los que asientan. Con frecuencia, el bloqueo no es completo y puede fluctuar con la temperatura ambiente, la fiebre, el ejercicio o alteraciones transitorias del metabolismo del paciente, lo que explica que la sintomatología pueda mejorar o empeorar dependiendo de estas circunstancias.

¿Qué factores intervienen en la enfermedad?

La enfermedad es tres veces mas frecuente en las mujeres, iniciándose entre los 20 y 40 años de edad, aunque en uno de cada diez pacientes la enfermedad comienza antes de los 18 años. Sus manifestaciones pueden oscilar entre un cuadro benigno y limitado y una enfermedad que evoluciona con rapidez hacia un cuadro clínico incapacitante.

Un curioso fenómeno es el efecto latitud. La esclerosis múltiple es tanto mas frecuente cuanta mayor latitud tiene el lugar donde se vive. Las zonas del norte de Europa, Canadá y EEUU presentan una incidencia mayor de casos que las áreas geográficas mas próximas al ecuador. Se piensa que tal vez la exposición solar ejerce un efecto protector frente a esta enfermedad, posiblemente a través de los rayos ultravioletas y la producción de vitamina D.

Esta enfermedad es mas frecuente en la población con un estatus socioeconómico alto, lo que podría explicarse por un hipotético retraso en la exposición a unos supuestos agentes infecciosos, que no han podido ser demostrados.

Aunque discutible, se ha atribuido un cierto papel al virus de Epstein-Barr virus (EBV) en relación a esta enfermedad. Sin embargo, el asunto, a día de hoy, es bastante poco claro, a la espera de que las investigaciones permitan establecer con claridad la naturaleza de la relación entre la esclerosis múltiple y agentes infecciosos.

Papel de los factores genéticos

Los datos disponibles sugieren un papel relevante de los factores genéticos. La población de raza blanca tiene un mayor riesgo de contraer la enfermedad, con independencia del lugar de residencia. Se cree también que existen factores inmunológicos implicados en la producción de la enfermedad.

¿Que síntomas produce?

La enfermedad puede iniciarse de forma gradual y progresiva o bien presentarse de una forma brusca. Los síntomas pueden variar en intensidad desde formas clínicas leves y aparentar escasa o ninguna gravedad hasta cursar de forma severa, progresiva e incapacitante.
Los síntomas y signos son extremadamente variables y dependen, como es fácil suponer, de la localización de las placas en el sistema nervioso.

Debilidad de las piernas

La debilidad provocada por el ejercicio es un síntoma característico de esclerosis múltiple. Con frecuencia se acompaña de espasticidad muscular.

Espasticidad

Este síntoma se asocia con frecuencia con espasmos o contracciones musculares. Al menos uno de cada tres pacientes sufren este síntoma. En ocasiones alcanzan una intensidad suficiente para crear dificultades para realizar movimientos.

Neuritis óptica

La inflamación del nervio óptico o neuritis óptica provoca una disminución de la agudeza visual y de la percepción de los colores. En algunas ocasiones los pacientes pueden llegar a tener una importante pérdida de visión. Otros síntomas visuales son la visión doble o borrosa.

Síntomas sensoriales

Los pacientes sientes parestesias, experimentando sensaciones de hormigueos, quemazón o pichazos; pueden tener también exacerbada la sensibilidad (hiperestesia).

Sensaciones desagradables

Los pacientes que sufren esta enfermedad pueden tener la sensación en alguna parte de su cuerpo de estar mojado, hinchado u otra sensación desagradable.

El dolor

Aparece frecuentemente. Puede localizarse en cualquier parte del cuerpo y cambiar de lugar con el transcurso del tiempo.

Fatiga

Es uno de los síntomas mas constantes y suele ser la causa de la incapacidad laboral de muchos pacientes. Puede empeorar si el estado de ánimo es bajo o el paciente está deprimido o con motivo de esfuerzos físicos mayores de los habituales o pasar malas noches.

Disfunción sex ual

Los pacientes con esclerosis múltiple pueden sufrir también disminución de la libido, defunción eréctil o penetración dolorosa en la mujer por falta de adecuada ubicación v@ginal, entre otros síntomas.

Otros síntomas

Es muy frecuente que se altere el funcionamiento de la vejiga urinaria. Los pacientes pueden presentar episodios de incontinencia, necesidad urgente de orinar, vaciamiento descontrolado de la vejiga o bien dificultad para iniciar o parar la micción.

También es frecuente el estreñimiento. Los pacientes también pueden llegar a presentar incontinencia fecal, un síntoma que aísla socialmente aún mas a los pacientes.

Entre los trastornos de las funciones cerebrales superiores, los así llamados trastornos cognitivos, cabe destacar pérdida de memoria, dificultad para concentrar su atención o resolver algunos problemas.

Sensibilidad al calor: En ocasiones, los pacientes experimentan un empeoramiento durante la elevación de la temperatura ambiental o corporal, sea por la calefacción, el clima o bien por episodios de fiebre.

Sacudidas eléctricas  Los pacientes pueden experimentar una especie de sacudida eléctrica provocada por los movimientos del cuello que se extiende hacia las piernas o, mas raramente, los brazos.

Crisis o ataques breves y repetidos, de menos de 2 minutos de duración que se pueden repetir hasta 30 o 40 veces al día, consistentes en contracciones de un miembro, la cara o el tronco, dificultades momentáneas para articular palabra o caminar o las ya citadas sacudidas eléctricas.

Los pacientes pueden sufrir también dolores neurálgicos intensos y fugaces en la cara, similares a la neuralgia del trigémino. Ocasionalmente pueden tener también contracciones o espasmos de media cara.

¿Cómo se desarrolla la enfermedad?

El curso mas común de la enfermedad, que sucede en el 85 % de los pacientes, consiste en crisis o brotes de intensidad leve a moderada que evolucionan hacia la remisión en el plazo de varios días a unas cuantas semanas. Es muy frecuente que, al cabo de unos meses, la recuperación sea completa y sin secuelas, aunque esta depende de la gravedad del ataque. En ataque intensos la recuperación puede no ser completa.

En algunas ocasiones, el paciente, que ya ha sufrido previamente algunos ataques de los que ha ido saliendo relativamente indemne, no se recupera del último brote de esclerosis múltiple sino que sufre a partir de entonces un empeoramiento sostenido y progresivo de su enfermedad.
Para uno de cada seis pacientes, la enfermedad sigue un curso progresivo de empeoramiento desde su comienzo, sin poder identificarse la mayor parte de las veces los ataques referidos mas arriba. Un reducido número de pacientes con esta forma de evolución progresiva si presentan ataques intercurrentes que no acaban de remitir y volver al punto de partida previo al ataque.

¿Cómo se diagnostica?

Aunque no se dispone de un test único que permita un diagnostico directo de la enfermedad, lo que en la terminología médica se llama diagnóstico de certeza, este suele realizarse siguiendo unos criterios bien establecidos que permiten establecerlo con una razonable seguridad.

Para el diagnostico de esclerosis multiple se requiere tener constancia de dos o mas episodios de síntomas y dos o mas datos de exploración que demuestran patología en dos lugares no contiguos del organismo del paciente. Los dos episodios deben estar separados por un plazo no inferior a las cuatro semanas y deben durar mas de 24 horas.
Como soporte básico de la exploración del paciente se encuentran la resonancia magnetica nuclear(RMN) y el estudio de potenciales evocados. Entre ambos es posible establecer los datos objetivos necesarios para el diagnóstico.

Resonancia Magnética Nuclear

Desde la implantación de la RMN como método rutinario de exploración, se ha avanzado de manera muy importante en el diagnóstico de la EM, convirtiéndose aquela en imprescindible para el diagnóstico de este proceso. De hecho, la casi totalidad de los pacientes que padecen este mal tienen lesiones detectables con esta exploración. Las dos características básicas de la RMN son la exactitud y la precocidad.

Potenciales evocados

La prueba con potenciales evocados permite evaluar las funciones nerviosas básicas sensoriales (de los órganos de los sentidos: visión y audición), de la sensibilidad y del movimiento. En lo esencial consiste en la medida de los potenciales eléctricos tras la estimulación repetida de los nervios y del cerebro. Una gran mayoría de pacientes (80-90 %) presentan alteraciones de los potenciales evocados, aunque estas anomalías aparecen también en otras enfermedades neurológicas.

¿Cómo evoluciona?

La evolución a largo plazo de la enfermedad conduce a un grado mayor o menor de discapacidad para quien la sufre. Veinte años después de iniciada la enfermedad, cuatro de cada cinco pacientes precisan ayuda de terceras personas para desplazarse y tal vez para algunas otras tareas cotidianas. Sin embargo, en un paciente dado es aventurado pronosticar un futuro, ya que cada paciente evoluciona a un ritmo particular. Una cifra ligeramente inferior al 20 % del total de pacientes sufre un proceso especialmente benigno, estable, que cursa con una mínima o nula discapacidad.
La esclerosis múltiple raramente es causa de muerte de manera directa. Las complicaciones asociadas y el suicidio ensombrecen el pronostico final de estos pacientes.

Posibilidades de tratamiento

La esclerosis múltiple es una de las enfermedades donde se produce una de las mayores inversiones en investigación de nuevos medicamentos por parte de la industria farmacéutica mundial.

Los recursos actualmente disponibles son:

1.Corticoides:

Por sus propiedades antiinflamatorias se utilizan principalmente en los brotes agudos de la enfermedad. La estrategia a seguir varia de caso a caso, pudiendo oscilar desde tratamientos de choque con dosis altas hasta un régimen sostenido de dosis moderadas o bajas, dirigidas a consolidar la mejoría clínica y el control del ataque.

2. Plasmaféresis:

El recambio de plasma de la sangre del paciente a días alternos durante dos semanas puede ayudar a controlar los ataques muy severos. No se trata de una medida rutinaria y está en periodo de evaluación para su posible inclusión como medida habitual, aunque su posible eficacia dista de ser satisfactoria.

3. Medicamentos específicos:

Interferon beta 1a y 1b, glatiramer y natalizumab: Estos medicamentos se dirigen de manera especial a aquellos pacientes con ataques repetidos o que sufren un empeoramiento progresivo. La mitoxantrona, un medicamentos con propiedades inmunosupresoras y potencialmente tóxica se emplea en los casos en que han fracasado otras medidas para controlar una enfermedad invalidante.
Por el momento, los tratamientos disponibles tiene sólo una eficacia relativa a medio y largo plazo.

4. Tratamientos de eficacia dudosa o nula:

Como en otras enfermedades progresivas y de futuro incierto, han surgido numerosas terapias, mas cercanas a los remedios caseros que a una medicina basada en hechos probados y evidencias científicas como requiere nuestro tiempo.

La lista de tales remedios incluye desde la picadura de abejas, pasando por naltrexona, dietas mas o menos extravagantes, cámaras hiperbáricas, acupuntura o acupresión hastas choques vitamínicos y otros recursos, productos de herboristería incluidos, cuya eficacia ni siquiera ha sido planteada seriamente.

5. Medicamentos para el alivio de los síntomas:

Entre otros, los relajantes musculares (baclofeno y otros), medicamentos para el temblor o las dificultades de la marcha (propanolol, ondansetron, clonazepam, etc), analgesicos (antidepresivos tricíclicos, anticonvulsivantes,etc), reguladores del vaciamiento vesical (solifenacina, tolterodina, terazosina, etc), antidepresivos y medicamentos para el estreñimiento.

La espasticidad puede precisar fisioterapia y, si el estado del paciente lo permite, ejercicio fisico adecuado, incluyendo estiramientos.

El resto de los síntomas pueden requerir un tratamiento individualizado caso a caso.

Fuente: medizzine.com

Pin It on Pinterest

Share This