Discapacidad animal Mielopatía degenerativa

Mielopatía degenerativa

La mielopatía degenerativa es una enfermedad de a médula espinal, es progresiva, se presenta por lo general entre los 5 y 14 años. Se le conoce también con el nombre de “Melopatia Degenerativa del Pastor Alemán” ya que es una enfermedad muy particular de  raza. Aunque también se presenta en perros de razas especialmente grandes o gigantes; esta enfermedad también puede darse en el gato.

El primer síntoma es la pérdida de la coordinación (ataxia) en las extremidades traseras, el pérro afectado tiene un andar tambaleante, sobre los nudillos o arrastra los pies.

Al principio se puede presentar en una extremidad y luego afecta a la otra, a medida que la enfermedad progresa, el perro pierde fuerza en los miembros hasta que queda tan débil que el animal tiene dificultad para pararse o mantenerse en pie.

La debilidad empeora de manera progresiva hasta que el perro ya no puede caminar. El curso clínico puede variar desde 6 meses a 1 año antes de dejar al perro en una condición de paralejia .

 Si continúan los síntomas por un periodo más largo de tiempo, el perro perderá la continencia urinaria y fecal y, finalmente, se desarrollará en las extremidades anteriores.

Otra característica de la mielopatía degenerativa es que es una enfermedad que no es una enfermedad dolorosa.

Etiologia

La causa es todavía desconocida.
Hay varias hipótesis, pero ninguna ha demostrado una evidencia científica confiable.
Éstas hipótesis van desde la más fiable que habla de deficiencias nutricionales y problemas degenerativos y mecanismos autoinmunes. De hecho, para apoyar la primera hipótesis, en algunos pacientes con DM se ha descrito una enteropatía crónica concomitante asociada con la proliferación posterior anormal de bacterias en el intestino delgado, mala absorción y reducción de los niveles sanguíneos de vitamina E y vitamina B12.
Sin embargo, la administración de vitamina B12 por inyección en los perros, resultó ineficaz para frenar el desarrollo de los síntomas.
Además, un estudio reciente con 25 perros con mielopatia degenerativa, excluye las deficiencias de vitamina E de las posibles causas de la enfermedad.
La hipótesis de la inmuno mediada, sin embargo, se apoya en el hallazgo de alteración de las respuestas mediadas por células y infiltrado linfocitario en varios órganos en perros con mielopatia degenerativa.
Algunos autores, por último, creen que es una enfermedad degenerativa en el desarrollo tardío de base genética.

Los síntomas clínicos

Los déficits propioceptivos son significativos, dada la ataxia de las extremidades traseras y paraparesia leve.
La falta de coordinación es mucho más evidente en la parálisis. Este aspecto permite al médico para avanzar hacia una sospecha de mielopatia degenerativa, más que a otras enfermedades de la médula ósea.
La ausencia de una respuesta dolorosa a la palpación de la columna vertebral y el conjunto de factores tales como respuestas insignificante al tratamiento con AINES o corticoesteroides, y la incapacidad del propietario para determinar el inicio de los síntomas, apoyan la sospecha de mielopatia degenerativa.
En el examen de los puntos reflejos espinales en las primeras etapas de la enfermedad, se observa normo o hipereflexia patelar y en los más avanzados hiporeflexia lumbar.
El control de esfínteres suele ser preservado.
La evolución de empeoramiento progresivo de los síntomas clínicos, se produce en un período de entre 6 y 36 meses, pero en promedio se establece paraplejia en 12 meses. En este caso, muchos de estos pacientes son sometidos a la eutanasia.

Diagnóstico

Mielografía de la médula espinal torácica y lumbar para excluir patologías de compresión y el examen del líquido cefalorraquídeo son convenientes para asegurar el diagnóstico.

Tratamiento

No hay ningún protocolo de tratamiento de probada eficacia.
Se utiliza una combinación de ejercicio, suplementos de vitamínicos y el ácido amino-caproico.
Natación moderada y la terapia física son útiles en la prevención de la atrofia por desuso de los músculos de las patas traseras.
Las vitaminas del complejo B y vitamina E reducen la degeneración del sistema nervioso.
El ácido amino-caproico parece frenar la progresión de la enfermedad en función de su actividad antiproteasa.
El uso de corticoides, las dosis de inmunosupresores, se va a utilizar sólo en períodos de tiempo limitado y en la recurrencia de los síntomas.
El pronóstico de estos animales es malo.
Existen productos en el mercado como el biko brace o las mantas térmicas especiales que pueden ayudar a mejorar la deambulación, mejorando los signos clínicos, reduciendo la ataxia, no “curan” la enfermedad pero si mejoran la sintomatologia.

Neuropatología

Las lesiones histopatológicas se extendieron a la sustancia blanca de la médula espinal. Estos pueden afectar todo el hueso, pero generalmente se concentran en los segmentos de caudal lumbar torácico y craneal.
Algunos autores excluyen la participación del cerebro, sin embargo, recientemente se han visto lesiones aisladas del tallo cerebral su implicación y consideración clínica todavía no está clara.

Dra. Annaluce Costabile

Artículo cortesía de Ortocanis.com en donde encontrarás las mejores sillas de ruedas para perros y aparatos de ortopedia canina.

Discapacidadonline.com

Temas relacionados


Deja tu comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Share This