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Alimentacion en pacientes con esclerosis multiple

Alimentación en pacientes con esclerosis múltiple. La esclerosis múltiple es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a más hombres que mujeres, sus síntomas por lo general aparecen entre los 20 a 40 años, pero puede aparecer a cualquier edad.

La esclerosis múltiple ataca al sistema nervioso central causando daño en la vaina de mielina, cubierta que protege y rodea las neuronas, este daño detiene o bloquea los impulsos nerviosos y como consecuencia, la persona pierde muchas funciones corporales.

Alimentacion en pacientes con esclerosis multiple

Los síntomas de la esclerosis múltiple pueden evolucionar conforme pasa el tiempo, acarreando una serie de afecciones como los que se mencionan a continuación.

Síntomas posibles de la esclerosis múltiple

• Espasmos y entumecimiento de partes del cuerpo.
• Sensación de hormigueo.
• Fatiga
• Depresión
• Debilidad o rigidez muscular
• Falta de coordinación de los movimientos del cuerpo
• Dificultad respiratoria
• Problemas para pasar el alimento
• Falta de tono muscular
• Pérdida de la visión
• Movilidad reducida del cuerpo.
• Invalidez en los casos más severos.
• Pérdida del control de la vejiga
• Problemas congnoscitivos como dificultad de realizar tareas simultáneas o de seguir instrucciones detalladas.
• Pérdida de memoria a corto plazo.

Hasta el momento no se conoce cura para la esclerosis múltiple, pero existen tratamientos que ayudan a retardar el progreso de la enfermedad.

El tratamiento de la esclerosis múltiple está enfocado en controlar los síntomas y ayudar a mantener una calidad de vida normal.

Una adecuada alimentación puede ser muy beneficioso para las personas con esclerosis múltiple, mejorar su calidad de vida y lograr una mejor evolución de la enfermedad.

Alimentación y Esclerosis Múltiple

Es bien conocido, que para mantener una salud general adecuada, es muy importante seguir una alimentación equilibrada de hidratos de carbono, proteínas, grasas, frutas y verduras.

Cuando a una persona se le diagnostica Esclerosis Múltiple (EM), entre otras preguntas, se va a plantear si una determinada dieta puede afectar a sus síntomas o si la dieta puede alterar la evolución de su enfermedad.
A pesar de los numerosos estudios realizados y las promesas de determinadas dietas, todavía los hallazgos científicos no son concluyentes.
En los últimos tiempos se está demostrando una implicación de la vitamina D3 en la aparición y evolución de la EM, aunque la efectividad de una dieta rica en esta vitamina no ha sido demostrada hasta ahora (Martinelli V, Dalla Costa G. et al. Vitamin D levels and risk of multiple sclerosis in patients with clinically isolated syndromes. Mult Scler 2013;(7):en prensa).

Comer bien es fundamental para conseguir la sensación de bienestar de la persona. Sin embargo, hay periodos en los que pacientes con EM sienten “malestar”, aumentan de peso debido a una menor movilidad o por efectos secundarios de los tratamientos, y la dieta se debe de adaptar a estos cambios.

También la dieta será fundamental para evitar el estreñimiento, ya que en ocasiones, puede incluso empeorar los síntomas de la enfermedad.

Hay dietas famosas como la dieta de Swank, que se basa en que la ingestión de grasas saturadas debe ser menor de 20 g al día o no pasar del 25% del total de la ingesta. También hay otras como la llamada ELISA food, etc.. Todas tratan de llevar a cabo una alimentación equilibrada y sana.

Los Suplementos Alimentarios:

Las deficiencias nutricionales más frecuentes encontradas en pacientes con EM son el déficit de vitamina D, magnesio, zinc y ácidos grasos esenciales.

La causa de estas deficiencias puede estar relacionada con una dieta desequilibrada o con la propia desregulación inmune e inflamatoria que causa la EM. El organismo necesita mantener estos nutrientes a un nivel óptimo para el desarrollo de sus actividades vitales, entre ellas la regulación del sistema inmunitario.

Es bueno tomar suplementos porque:

Ayudan a la absorción de otros nutrientes.
Facilitan el funcionamiento del intestino.
Mejoran la respuesta inmune.
Reducen la inflamación.
Ayudan a reparar la barrera hemato-encefálica (barrera que hay entre el cerebro y la sangre, que evita que pasen moléculas de gran tamaño con potencial tóxico).
Mejoran la sensación de fatiga y favorecen la percepción de poseer mayor energía.

Los principales suplementos son:

Vitamina D
Ácidos omega 3 y omega 6 (pescados azules)
Calcio y magnesio
Como se ha indicado, no hay un consenso que indique a qué dosis hay que tomarlos.
Algunos pacientes han encontrado beneficio con suplementos vitamínicos (del tipo B, A, C y E), con la toma de suplementos minerales (zinc, cobre, selenio, manganeso), antioxidantes (extracto de uva, coenzima Q10, bromelanina, Ginko biloba, etc.), aminoácidos (acetil-L carnitina, L-glutamina), etc.

Los Nutrientes:

Proteínas

Las proteínas animales son de buena calidad, pero están a menudo asociadas a grasas “camufladas”. En nuestra dieta habitual incluimos demasiada carne y sus derivados, por lo que deberíamos de consumirla con moderación.

Para un mejor equilibrio de nuestra alimentación, debemos incluir proteínas animales y proteínas vegetales a partes iguales.

Consumamos pan y legumbres secas (cocidas con pocas grasas, y a ser posible, mejor con aceite que con embutidos).

La mezcla de copos de trigo, cebada, avenas completas (“Muesli”) constituye una fuente rica en proteínas muy adecuada para el desayuno.

Hidratos de carbono

Es muy aconsejable disminuir el consumo de azúcar y de productos azucarados. Es más sano comer pan, patatas, arroz, legumbres secas y mezclas de cereales que son una gran fuente de energía y de fibra, que evita el estreñimiento.

Lípidos y grasas

Se debe de moderar el consumo de grasas, ya que éstas son el mayor aporte calórico y las principales responsables del sobrepeso. Es necesario sustituir las grasas de origen animal por las de origen vegetal.

Para cocinar es mejor utilizar el aceite de oliva, que es el más resistente a la cocción.

Minerales

Es preferible disminuir el consumo de sal. El aumento del consumo de hierro es aconsejable en mujeres en edad fértil por las pérdidas producidas durante la menstruación. El hierro se asimila mejor cuando lo tomamos a través de la carne de animales que mediante la toma de verduras. Si estos alimentos se toman con vitamina C va a mejorar aún más la absorción de este mineral, por lo que se aconseja tomar los alimentos ricos en hierro, con zumos de frutas. El café tiene el efecto contrario y hace disminuir su absorción.

Vitaminas 

Con una dieta normal no es necesario tomar suplementos vitamínicos. Estos solo se deben añadir a la dieta si son pautados por un médico, ya que su toma descontrolada puede producir una peligrosa hipervitaminosis. Así, no deben tomar suplementos de vitamina A las mujeres embarazadas, por el riesgo para el desarrollo fetal.

Para evitar perder las vitaminas que contienen los alimentos se deben seguir una serie de consejos:

Compre las verduras en pequeñas cantidades para no tener que almacenarlas mucho tiempo en la nevera.
Conserve las frutas y verduras en la nevera.
Lave las verduras, no las deje en remojo.
Intente comer la fruta con su piel; es donde se encuentran más vitaminas.
Cueza con la mínima cantidad de agua posible para evitar la dilución de las vitaminas.
Una cocción corta a temperatura elevada mantiene mejor las vitaminas.
Cuando haga zumo de frutas, consúmalo inmediatamente; en contacto con el aire muchas vitaminas, como la vitamina C, se oxidan.

Necesidades especiales

Los fumadores y personas en situaciones estresantes tiene una mayor necesidad de vitaminas C, B y E.

Las mujeres que toman anticonceptivos tienen necesidades suplementarias de vitamina B6.

Para equilibrar nuestra alimentación 

Un solo plato de carne, pescado o huevos al día.

Varíe estos alimentos y su preparación, utilizando pocas materias grasas para su cocción.
Elimine la grasa de las carnes antes de cocinarlas.
Evite el consumo de embutidos y de salsas.
Beba al menos dos litros de agua al día, sobre todo en verano.
Aumente el consumo de féculas y legumbres.
Legumbres secas, pan y frutas son convenientes para evitar el estreñimiento.
Coma 5 veces al día y poco, mejor que dos y mucha cantidad.
No se salte comidas si se trata de recuperar lo no comido en la siguiente; le hará aumentar de peso.
Haga el desayuno más copioso y la cena más ligera.
Como conclusión, para aumentar nuestra sensación de bienestar, comamos mejor.

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