Saltar al contenido

Alan Kempster el motociclista de un brazo y una pierna

Historia de Alan Kempster el motociclista de un brazo y una pierna

Alan Kempster es un motociclista con una historia y un mensaje digno de conocer. En 1999 mientras manejaba su motocicleta fue atropellado por un conductor que manejaba un camión en estado de ebriedad. Literalmente el camión le pasó encima y el conductor escapó, dejando a Kempster herido de gravedad, los médicos tuvieron que intervenirlo de inmediato amputándole su brazo y pierna de lado derecho para salvarle la vida.

Situaciones como esta son tan sorprendentes que pensamos que a nosotros nunca nos pasará, pero lamentablemente suceden.

Alan Kempster el motociclista de un brazo y una pierna

Más importante de esta historia no es el accidente, sino como este hombre se ha recuperado y le ha dado un mayor sentido a su vida con la práctica del deporte.

Tras meses de recuperación, Kempster empezó a practicar esquí acuático adaptado, no tardó en darse cuenta que no lo hacía nada mal, poco a poco su nombre se hizo conocido e incluso logró ganar el campeonato mundial en tres ocasiones. Esa fue la motivación que lo llevó a subirse nuevamente a una motocicleta pero no solo para dar un simple paseo, sino para hacerlo en competencias, para lo cual tuvo que modificar su motocicleta de carreras cambiando todos los controles al lado izquierdo.

A los 48 años, se convirtió en piloto y logró correr en la Fórmula 400 en su natal Australia.

Su coraje y gran espíritu de superación quedó más que demostrado en la primera competencia que participó, coronándose como ganador, algo que no pudo haber logrado de no ajustar su motocicleta a sus necesidades.

Llegó a competir con los mejores pilotos de motos, y siempre lo hizo con un buen sentido del humor y habitualmente bromeaba sobre su condición física.

Un sueño inconcluso

Desde entonces, Alan Kempters se enfocó en el motociclismo con una consciencia plena de su capacidad, es así que logró participar en las competencias y ganar muchas pruebas donde solo participan la élite del motociclismo.

Luego decidió comenzar su preparación para competir en el el Tourist Trophy de la Isla de Man, una de las carreras más peligrosas del mundo, que ha cobrado la vida de más de 250 pilotos.

Lamentablemente, nunca pudo conseguir ese sueño, debido a causas naturales, Alan Kempster perdió la vida mientras dormía, pero nos dejó a todos un gran ejemplo, cuando uno desea algo, lo puede hacer, pero para eso se necesita dedicación y esfuerzo, este piloto necesitó más de un año y medio para recuperarse de heridas y subirse a una moto y lograr su más grande sueño.

Demostrándonos que los límites existen para poder superarlos.

Pin It on Pinterest

Share This